Dos opciones:
Si pensamos y analizamos el mundo que nos rodea, al final llegamos a estas dos conclusiones:
1ª El binomio Materia-Energía ha de ser un imperativo existencial. Si el vacío fuera posible, simplemente no existiríamos. Este binomio se rige por leyes determinista (gravedad, electromagnetismo...) y reglas de azar, que son propias de la existencia de la materia. De este conjunto surge la materia, las estrellas, los planetas y como una consecuencia del tiempo y el azar, aparece en un punto determinado del universo lo que conocemos, como nuestro planeta Tierra. Y por ese azar que hemos mencionado, la vida y el hombre. Todo es casual, sin propósito y sin fin alguno.
2ª Existe además del nivel material en que vivimos otro nivel de existencia, superior, distinto, que no precisa de energía ni materia para sustentarse, en que habitan seres diferentes, capaces de crear la materia y de actuar sobre este nivel que percibimos. A ellos debemos nuestra propia creación.
¿Con cual de estas afirmaciones nos quedamos?
Tan difícil es de creer una como otra.
Si nos atenemos a la primera afirmación estamos concluyendo que toda la humanidad no es más que un puro accidente del azar, y que tanto da que existamos como no. Lo que conocemos como Ciencia, Arte, Poesía, Amor, no son más que accidentes de esa existencia casual del hombre.
Y con la segunda opción nos encontramos dependientes de un nivel al que no tenemos acceso de ninguna forma física concluyente y del que sólo podemos suponer que existe.
Los seres humanos, por naturaleza, somos proclives a las soluciones imaginativas. Los sueños (ensoñaciones) que tenemos al estar dormidos nos han preparado emocionalmente a percibir distintos niveles de realidad. El de las cosas físicas reales y el de las cosas imaginadas.
El nivel de la realidad imaginada, sólo presente en nuestras mentes, llega a hacerse tan fuerte en algunos humanos que supera hasta el instinto básico de supervivencia.
Pero sin llegar a esos extremos, lo cierto es que la estadística, según los colectivos investigados, pone ante nosotros cifras de 70% al 95 % de seres humanos que están convencidos de la existencia de ese nivel superior, inmaterial, que regenta nuestras vidas.
¿ Curioso verdad ?
- O eliges ser una casualidad de casualidades (esparmatozoide ganador, ... humano en un satélite mínimo de la Vía Láctea, etc...)
- O eliges que estás en manos de una voluntad arbitraria, cuyo comportamiento es impredecible y que nos obliga a imaginar su naturalza e intenciones y además esquiva su propia existencia.
Personalmete yo, me decanto por ser esa casualidad, sin más sentido existencial que el de intentar ser feliz.
¿Y tu? ¿Estás seguro de que la opción que has elegido, y que condiciona tu vida, es la correcta?
Si pensamos y analizamos el mundo que nos rodea, al final llegamos a estas dos conclusiones:
1ª El binomio Materia-Energía ha de ser un imperativo existencial. Si el vacío fuera posible, simplemente no existiríamos. Este binomio se rige por leyes determinista (gravedad, electromagnetismo...) y reglas de azar, que son propias de la existencia de la materia. De este conjunto surge la materia, las estrellas, los planetas y como una consecuencia del tiempo y el azar, aparece en un punto determinado del universo lo que conocemos, como nuestro planeta Tierra. Y por ese azar que hemos mencionado, la vida y el hombre. Todo es casual, sin propósito y sin fin alguno.
2ª Existe además del nivel material en que vivimos otro nivel de existencia, superior, distinto, que no precisa de energía ni materia para sustentarse, en que habitan seres diferentes, capaces de crear la materia y de actuar sobre este nivel que percibimos. A ellos debemos nuestra propia creación.
¿Con cual de estas afirmaciones nos quedamos?
Tan difícil es de creer una como otra.
Si nos atenemos a la primera afirmación estamos concluyendo que toda la humanidad no es más que un puro accidente del azar, y que tanto da que existamos como no. Lo que conocemos como Ciencia, Arte, Poesía, Amor, no son más que accidentes de esa existencia casual del hombre.
Y con la segunda opción nos encontramos dependientes de un nivel al que no tenemos acceso de ninguna forma física concluyente y del que sólo podemos suponer que existe.
Los seres humanos, por naturaleza, somos proclives a las soluciones imaginativas. Los sueños (ensoñaciones) que tenemos al estar dormidos nos han preparado emocionalmente a percibir distintos niveles de realidad. El de las cosas físicas reales y el de las cosas imaginadas.
El nivel de la realidad imaginada, sólo presente en nuestras mentes, llega a hacerse tan fuerte en algunos humanos que supera hasta el instinto básico de supervivencia.
Pero sin llegar a esos extremos, lo cierto es que la estadística, según los colectivos investigados, pone ante nosotros cifras de 70% al 95 % de seres humanos que están convencidos de la existencia de ese nivel superior, inmaterial, que regenta nuestras vidas.
¿ Curioso verdad ?
- O eliges ser una casualidad de casualidades (esparmatozoide ganador, ... humano en un satélite mínimo de la Vía Láctea, etc...)
- O eliges que estás en manos de una voluntad arbitraria, cuyo comportamiento es impredecible y que nos obliga a imaginar su naturalza e intenciones y además esquiva su propia existencia.
Personalmete yo, me decanto por ser esa casualidad, sin más sentido existencial que el de intentar ser feliz.
¿Y tu? ¿Estás seguro de que la opción que has elegido, y que condiciona tu vida, es la correcta?